que ves en los secreto y conoces nuestras
necesidades, que alimentas a los pájaros
del cielo y vistes los lirios del campo; te pedimos,
por intercesión de San Cayetano, que nos des
fuerzas para arrepentirnos de nuestros pecados,
de modo que, viviendo en amistad con Dios
y con todos nuestros hermanos, no nos falte
el pan y trabajo de cada día. Te lo pedimos
por Cristo Nuestro Señor.
Amén.
